El manifiesto filial de Leopoldo María Panero

La presente investigación se centra en el libro de cuentos “El lugar del hijo” del escritor español Leopoldo María Panero (Madrid, 1948–Las Palmas, 2014), cuyo contenido enfatiza las relaciones parento-filiales mostradas con una extrañeza propia del relato de terror. Panero fue un escritor de la generación novísima de 1970, época desde la cual datan decenas de registros de diagnósticos psiquiátricos que se le adjudicaron (principalmente esquizofrenia), lo cual lo llevó a estar internado en diversos hospitales el resto de su vida. Su escritura se caracterizó principalmente por una ruptura con los cánones literarios tradicionales y por apalabrar los temas tabú más negados por la moral social.

El objetivo central del estudio es analizar las imágenes de las relaciones parento-filiales presentes en los cuentos del libro mencionado, y se busca sobre todo dar un espacio de lectura y escucha a un discurso construido desde la exclusión y marginalización sociopolítica y psicológica/psiquiátrica. Para ello se recurrirá al método de tres lecturas formulado por Barrantes a partir de Baños Orellana, el cual propone una indagación del referente del libro (lectura filológica), un abordaje de la materialidad textual de la obra (lectura semiótica) y una disertación conjetural e interpretativa (lectura psicoanalítica).

El presente documento consta de un marco referencial que incluye los antecedentes investigativos en torno a la vida y obra de Panero, de los estudios que relacionan de alguna forma al psicoanálisis y a la literatura, así como aquellos que abordan las relaciones parento-filiales en el entorno costarricense. Incluye, además, un marco conceptual psicoanalítico que plantea el trabajo que hizo Freud con el arte, al cual concede un estatuto de poseedor de saber al ser el artista el conocedor privilegiado del psiquismo humano, lo cual permite un efecto sublimatorio en el espectador; así como el abordaje a modo de bricolage de las obras literarias que propone Lacan desde la lógica del significante.

La lectura filológica muestra el contexto general que posibilitó la creación de El lugar del hijo, tal como las circunstancias más inmediatas: la vida y obra de Panero, las minuciosas huellas de su biografía dentro del libro, el alcance de la literatura paneriana (o el mito del “malditismo” con que le etiquetan) y El lugar del hijo dentro de la extensa obra del autor (intratextos); así como los diálogos del libro con su época: sus tendencias y estilos particulares, su generación literaria, su público y los movimientos artísticos que le influyen (intertextos); y por último, el contexto social más amplio: las repercusiones que sobre las artes tuvieron la Guerra Civil Española y la posterior dictadura franquista, así como la situación literaria en la transición democrática y las tradiciones artísticas con las que el libro rompe (extratextos).

La lectura semiótica ofrece una discusión acerca de las citas textuales del libro en donde se hace referencia a la temática parento-filial, lo cual se muestra según una clasificación por categorías que no fueron preestablecidas, sino dictadas por el texto mismo. En esta fase se aborda la idealización vs. la monstruosidad del hijo, el nacimiento y la adopción, la transmisión o herencia de padres a hijos, el nombre propio que se concede a un hijo, la autonomía de éste, el lugar del padre, su relación con el significante “madre”, el filicidio y la muerte del hijo, finalizando con enigmas y lugares imposibles que desafían toda la noción cultural de “estructura familiar”.

Por último, se presenta la lectura psicoanalítica cuya conjetura apuesta por la alternancia entre placer y goce en el texto, lo cual le convierte en un libro de terror. En la primera sección se aborda el tema de la literatura de terror anglo-americana, las circunstancias históricas que permitieron su apogeo a partir del racionalismo de la Ilustración, los mecanismos de funcionamiento de este género narrativo, su presencia en el texto de Panero y una explicación del un heimlich freudiano, aquello ominoso o la inquietante extrañeza, el contenido familiar reprimido que albergamos en nuestros adentros y que amenaza con volver.

La segunda sección trata del goce según el psicoanálisis y el uso que le da Roland Barthes al término para convertirlo en herramienta literaria, en un juego de tensiones con el placer. Veremos cómo Panero oscila entre ambas modalidades de escritura causando contrastes terroríficos en el lector, que además son relativos a un tema sagrado como el hijo, el padre o la madre, mostrados ahora como elementos de goce y despojados de todo adjetivo de lo sacro.

En la tercera parte se desarrolla el tema del filicidio a partir de los postulados de Arnaldo Rascovsky, echando mano de hallazgos antropológicos, históricos, mitológicos y literarios para mostrar el tabú de un fenómeno inherente a la cultura pero rotundamente negado: la matanza de los hijos de parte de padre o madre. Se postulará este tema como el más estremecedor del libro paneriano y se revisarán las cuatro modalidades filicidas presentes en el texto: canibalismo, incesto, suicidio e infanticidio.

Y por último, la investigación cierra con tres formas de las que se vale el libro para desestabilizar todas las nociones de estructura o árbol familiar. La primera de ellas es la negación del hecho biológico, sosteniendo que la filiación no obedece al parto y la procreación corporal, sino a un pacto simbólico de nombramientos, donde la palabra importa más y basta con nombrarse hijo de alguien para serlo o dejar de serlo. La segunda comprende un breve estudio de Peter Pan en versión Panero, que muestra a un hijo sin padres o niño “autonacido”, cuya contraparte es el padre-sin-hijos (lugares imposibles desde cualquier modo lógico de verlo). Y la última corresponde a la recurrencia al enigma para romper de una vez por todas cualquier noción ordenada de árbol familiar, sosteniendo que el padre puede ser al mismo tiempo el hijo y la hermana de su madre, por decir sólo un ejemplo. El estiramiento de los límites simbólicos es la regla en esta sección final.

Entre las principales conclusiones, se propone que el lugar del hijo ya no es sólo dominio de lo sacrosanto sino también del terror. Panero lleva al texto oscilaciones en principio antitéticas, acerca del hijo, el padre y la madre. Se juega con la subjetividad del lector en polaridades de placer-goce, ideal-monstruo, sagrado-siniestro (tabú) y familiar.

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En el capítulo 1 se recapitulan algunos estudios que se han hecho sobre las relaciones parento-filiales presentes en la literatura de los Panero, respondiendo a una estirpe artística diversa pero constante que se autorreferencia.

En el capítulo 2 se recupera todo el material concerniente al libro El lugar del hijo, para comprender sus guiños literarios, su lugar en la biografía de Panero, su recepción en la crítica literaria de la época, para terminar con una propuesta intertextual de haiku.

El capítulo 3 aborda el tema de la literatura de terror anglo-americana, las circunstancias históricas que permitieron su apogeo a partir del racionalismo ilustrado, los mecanismos de funcionamiento de este género narrativo, su presencia en el texto de Panero y una explicación del Unheimlich freudiano.

El capítulo 4 trata del goce según el psicoanálisis y el uso que le da Roland Barthes al término para convertirlo en herramienta literaria, en un juego de tensiones con el placer. Veremos cómo Panero oscila entre ambas modalidades de escritura causando contrastes terroríficos en el lector, que además son relativos a un tema sagrado como la familia.

En el capítulo 5 se desarrolla el tema del filicidio a partir de los postulados de Arnaldo Rascovsky, echando mano de elementos mitológicos para mostrar el tabú de un fenómeno inherente a la cultura, pero rotundamente negado: la matanza de los hijos de parte del padre o la madre.

Finalmente, el capítulo 6 cierra con tres formas de las que se vale El lugar del hijo para desestabilizar todas las nociones de estructura familiar. La primera de ellas es la negación del hecho biológico, la segunda comprende un breve estudio de Peter Pan en versión Panero, y la última corresponde a la recurrencia al enigma indescifrable.

MA. Tatiana Muñoz Brenes, investigadora y autora del libro

Índice

 

PREFACIO 3
INTRODUCCIÓN 4

CAPÍTULO 1: UN HIJO DE ESTIRPE 11

CAPÍTULO 2: EL LUGAR DEL LIBRO O KONOSHIRO 28

CAPÍTULO 3: PANERO, DAME LA MANO QUE TENGO MIEDO 44

Mecanismos del relato de terror 51
Sólo lo FAMILIAR deviene ominoso 56

CAPÍTULO 4: LA FAMILIA ES LO PRIMERO 61

El lugar del hijo: Amado, idealizado, odiado, asesinado 70
El lugar del padre: Rival, ideal, agresor, caníbal 81
El lugar de la madre: Bella, abnegada, no-mujer, asesina 89

CAPÍTULO 5: EL FILICIDIO NUESTRO DE CADA DÍA 95

El reverso del parricidio 98
Intertextos del filicidio 104
El cuento paneriano: Canibalismo, incesto, suicidio e infanticidio 108

CAPÍTULO 6: PODAS E INJERTOS EN EL ÁRBOL FAMILIAR 120

El hijo como lugar no-biológico 120
Peter Pan: El niño “autonacido” 124
Enigma: Pérdida de la estructura familiar 136

CONCLUSIONES 146

Para (c)errar: El manifiesto filial de Leopoldo María Panero 155

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 158

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MA. Tatiana Muñoz Brenes, investigadora principal
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